El «Titanic del aire» que cayó en Rocha trasladaba «oro nazi»

24/Mar/2015

El País

El «Titanic del aire» que cayó en Rocha trasladaba «oro nazi»

El siniestro aéreo de la pasada semana en Laguna
del Sauce evocó otro accidente ocurrido hace 70 años en la Laguna de Rocha.
Allí, el hidroavión francés «Lionel de Marmier» debió hacer un
amerizaje de emergencia, el 31 de octubre de 1945, tras la pérdida de uno de
sus seis motores.
El imponente hidroavión, conocido en la época
como el «Titanic del aire», trasladaba de incógnito, entre una
delegación de diplomáticos aliados, a ex funcionarios nazis y lingotes de oro
con destino a los lagos del sur de Argentina, reveló ayer a El País el hijo de
uno de los rescatistas, José Aldunate.
El comandante Chatel y pasajeros, poco después
de arribar. Foto: Archivo El País. El padre de Aldunate administraba una
estancia ubicada en las cercanías de la Laguna de Rocha. Luego que acuatizó el
hidroavión, ayudó a llevar a tierra a algunos de los 46 pasajeros que iban a
bordo. Como hablaba fluidamente francés, enseguida entabló amistad con el
comandante del vuelo, André Chatel, según contó su hijo.
Chatel le entregó al administrador de la
estancia, como obsequio por su ayuda, un elemento de última tecnología que
llevaba el hidroavión, y que Aldunate conservó durante décadas en un
cofre-fort. Su padre se lo legó en 1974, diciéndole que era «un secreto de
Estado».
Pasajeros.
El vuelo del hidroavión «Lionel de
Marmier» fue un acontecimiento en la época, y su accidente en Rocha motivó
crónicas internacionales. A bordo, entre los pasajeros, figuraban diplomáticos,
intelectuales y cineastas, entre otros.
Uno de ellos era el poeta y diplomático
brasileño Vinicius de Moraes (de 32 años entonces). También viajaban el
ministro adjunto de Uruguay en Washington, Ramón Píriz Coelho, su esposa
boliviana Ballón de Píriz, y el hijo de ambos, Ramiro, de 10 años (el único
niño a bordo), quien décadas después, fue embajador en Egipto.
Una crónica del experto aetonáutico Juan
Maruri, publicada en la página web de Historia y Arqueología Marítima, reseña
que el 23 de octubre de 1945, de noche, el hidroavión despegó de Biscarosse
(Francia) e hizo escala en Mauritania. Al día siguiente partió hacia Río de
Janeiro, donde arribó sin incidentes el 25 de octubre. En la entonces capital
brasileña subieron varios pasajeros. También se unió un grupo de periodistas
que iba a filmar el vuelo.
La investigación de Maruridocumenta que el
«Lionel de Marmier» —así llamado en honor de un as de la aviación
francesa— era un aparato de 57,93 metros de largo y 43,46 de ancho por 5,66 de
altura. Pesaba 75 toneladas y alcanzaba una velocidad de crucero de 320
kilómetros por hora.
Después de seis horas de vuelo desde Río, el
avión llegó a Rocha. Luego de un fuerte estruendo, un motor cayó al vacío. Una
de las tres palas de las hélices se introdujo en el fuselaje. El impacto causó
la muerte del periodista brasileño del diario OGlobo, Pedro do Amaral Teixeira,
y amputó ambas piernas al cineasta francés Georges Emile Ansel, quién falleció
en un hospital de Montevideo.
El «regalo».
Dos semanas más tarde, tras cambiar de lugar
un motor y quitar otro para equilibrar las alas, el hidroavión voló hacia
Montevideo y luego continuó su ruta hacia Buenos Aires.
Antes de reanudar su viaje tras solucionar la
pérdida de uno de motores, Chatel le entregó al padre de José Aldunate un tubo
que contenía un chaleco salvavidas de fabricación alemana, con la mejor
tecnología de la época.
«El comandante le dijo a mi padre: Le
entrego este obsequio con mucho cariño, con mucho peligro. Y cuidado con quién
habla sobre lo que contiene el tubo», relató Aldunate.
El padre de Aldunate abrió el regalo del
comandante francés. Observó que el chaleco salvavidas contenía un tubo de
oxígeno insertado en los pliegues, y una boquilla para aspirar oxígeno. En el
acople ubicado al lado de la llave de salida del oxígeno, se aprecia
claramente, tallado en el hierro, la cruz svástica, según las fotografías
brindadas por Aldunate a El País.
Otra foto del chaleco muestra al dorso el
sello de fábrica: «Schwimmweste (chaleco salvavidas, en alemán). Anferderz
FL 30164-2».
En la conversación, el comandante francés
reveló al padre de Aldunate que el hidroavión trasladaba hacia el sur argentino
a varios funcionarios alemanes del recién derrotado Tercer Reich, y un
cargamento de oro, aseguró Aldunate.
Maruri, ex piloto militar y civil, consultado
al respecto por El País, quedó sorprendido por esta historia.
«¡Es imposible lo que me está contando!
¡El hidroavión fue enviado a América por el propio Charles de Gaulle!»,
héroe de la resistencia en la Segunda Guerra Mundial.
Maruri, sin embargo, desconocía la existencia
de estos documentos facilitados a El País por Aldunate.